Qué ver y hacer en Río de Janeiro | Brasil

Ya sé, ¿tienes un tiempo limitado para conocer Río de Janeiro pero no quieres perderte los lugares más importantes de la ciudad?

Por eso decidí escribir este artículo, para dejarte una selección de lugares que no pueden faltar en tu visita a una de las ciudades más bellas que me tocó conocer.

Los imperdibles de Río de Janeiro

Parque Floresta da Tijuca

En el corazón de la ciudad de Río de Janeiro podemos encontrar este gigantesco parque con aproximadamente 4000 hectáreas de extensión. Recibe aproximadamente 3 millones de visitantes al año lo que lo convierte en el parque nacional más visitado de Brasil.

Es el hogar de un sin número de especies animales y vegetales, muchas de ellas en peligro de extinción. 

Está dividido en tres sectores dentro de los que existen una variedad de actividades disponibles para todos los públicos, desde áreas para picnic, caminatas entre la mata atlántica, hasta vuelo libre y escalada.

Floresta da Tijuca

Entre sus puntos más famosos está el Morro del Corcovado donde está localizada la estatua del Cristo Redentor, la Vista Chinesa, la Pedra da Gávea, el Parque Lage y el renovado Centro de Visitantes das Paineiras.

El Parque Nacional da Tijuca está abierto todos los días, inclusive fines de semana y días feriados, desde las 8 de la mañana hasta las 5 de la tarde y durante el verano hasta las 6 de la tarde.

La entrada a todo el parque es gratuita con excepción del Morro del Corcovado y el Cristo Redentor.

Horario de visitas

Todos los días desde las 8 de la mañana hasta las 5 de la tarde y durante el verano hasta las 6 de la tarde.

Sectores que puedes visitar

Sector A: Floresta da Tijuca

  • Acceso: Plaza Alfonso Vizeu – Barrio Alto de Boa Vista

Sector B: Serra da Carioca

  • Acceso Corcovado y Paineiras: Rua Almirante Alexandrino – Barrio Santa Teresa
  • Barrio Alto da Boa Vista – Rua Amado Nervo
  • Jardín Botánico – Rua Pacheco Leao
  • Estación Tren del Corcovado – Rua Cosme Velho 513
  • Acceso Parque Lage: Rua Jardín Botánico 514 – Jardín Botánico

Sector C: Pedra Bonita y Pedra da Gávea

  • Acceso Pedra Bonita: Carretera Das Canoas, hasta camino de Pedra Bonita y rampa de ala delta.
  • Acceso Pedra da Gávea: Carretera Sorima – Barra de Tijuca

Página Web

www.parquedatijuca.com.br (La página web oficial está momentáneamente fuera de servicio. Seguramente tiene que ver con la situación de Pandemia)


Catedral de Río

Otra parada interesante en el centro de la ciudad es la Catedral de São Sebastião do Rio de Janeiro, o más conocida como Catedral Metropolitana de Río.

Su estilo se diferencia mucho de las habituales catedrales católicas del mundo. Su particular forma piramidal cónica la hace tan llamativa desde afuera que es inevitable que cuando la veas a la distancia no tengas curiosidad por entrar.

Esa apariencia de pista de aterrizaje de naves extraterrestres que te arrastra hacia ella te deja con la boca abierta al ingresar. Un gran espacio interior con capacidad para 20 mil personas paradas y 5000 sentadas, cuatro enormes vitrales en forma de cruz que van desde el piso al techo y hacen ingresar luz natural en diferentes colores y en el centro un altar con un gran cristo colgante encima.

Está abierta todos los días de 7 de la mañana a 5 de la tarde y la entrada es totalmente gratuita.

Horario de visitas

Todos los días de 7 a 17 horas

Dirección

Avenida Chile 245 – Centro

Sitio web

www.catedral.com.br


Piedra de Arpoador

Pedra do Arpoador

En el encuentro de las playas de Ipanema y Copacabana se puede ver un conjunto de piedras de gran tamaño conocido como Pedra do Arpoador. Es uno de los lugares más reconocidos de Río de Janeiro donde observar las puestas de sol. 

Este gran conjunto de rocas que se extienden mar adentro, ofrecen una vista panorámica del Morro Dois Irmãos y durante el atardecer reúne una enorme cantidad de personas. 

A sus costados también pueden encontrarse dos pequeñas playas: Praia do Diabo a la izquierda y Praia do Arpoador a la derecha, sugerida para los aficionados al surf.


Maracaná

Aunque no seas una persona aficionada al deporte estoy seguro que sentirás una vibración similar a la que me generó visitar este Templo del Fútbol.

El Maracaná es uno de los estadios más importantes de la historia, es el mayor del país y durante varios años fue el más grande del mundo.

Inaugurado para acoger el mundial de fútbol de 1950 el estadio Mario Filho, conocido popularmente como Maracaná, tiene una capacidad que actualmente alcanza casi los 80.000 espectadores pero que cuando fue construido rozaba las 200.000 personas.

En particular para los uruguayos representa un hito en nuestra historia deportiva ya que allí se jugó la final del mundial de 1950 conocida como “Maracanazo” donde la selección uruguaya derrotó a la selección brasileña con un gol en los últimos minutos, quedándose con la copa del mundo y dejando a toda la multitud desolada en su propio estadio, uno de los mayores fracasos del fútbol de ese país. 

Durante tu visita podrás conocer varias de las áreas más importantes del renovado Maracaná y ver de cerca algunas reliquias del fútbol mundial. 

Maracaná

Los tours guiados se ofrecen todos los días de 9 de la mañana a 4 de la tarde con inicio a cada hora en punto.

Los tours no guiados están disponibles todos los días de 9 de la mañana a 4:30 de la tarde. 

Durante el verano el horario de cierre se extiende 1 hora y cuando hay partido la visita termina 3 horas antes del inicio del mismo.

Dirección

Avenida Presidente Castelo Branco s/n, Puerta 2 – Barrio Maracaná

Teléfono

(+55) 0800 062 7222

Web

www.tourmaracana.com.br (obviamente, con la situación de pandemia global, no hay programación establecida)


Escalera de Selarón

Escalera de Selarón

Entre la bohemia característica de los barrios de Lapa y Santa Teresa se encuentra la colorida escadaria Selarón. Una intervención artística realizada por el artista plástico chileno Jorge Selarón que decidió intervenir la calle donde vivió durante tres décadas.

Allá por 1990 el artista decidió rendir homenaje a la ciudad que lo acogió afectuosamente, y hasta su fallecimiento en el año 2013, fue revistiendo la escalera con azulejos de distintos tamaños, colores y origen. 

Esta obra de arte viva y mutante, como él la llamaba, fue creciendo hasta cubrir los 215 escalones y en ese tiempo se convirtió en un ícono de la ciudad y en uno de los lugares más visitados por personas de todas partes del mundo.


Este es el segundo artículo sobre los imperdibles en Río de Janeiro. Si quieres leer el primero haz click aquí.




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