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¡NO tengo TIEMPO para VIAJAR!

No tengo tiempo para viajar

No tengo tiempo para viajar

En este artículo hablo de una de las creencias limitantes más frecuentes que las personas tienen cuando a viajes se refiere: EL TIEMPO

Haz buen uso de tu tiempo

Para empezar necesito sinceridad de tu parte. Sinceridad contigo mismo/a para responderte si crees que estás distribuyendo tu tiempo de una manera que te hace feliz.

Y en relación a los viajes, ¿si llegara el viaje final, sentirías que aún te quedan demasiados viajes pendientes?

A fin de cuentas, estar ocupado no es lo mismo que estar haciendo un buen uso de tu tiempo.

Y realmente, a diferencia del dinero, al tiempo no lo podemos crear o ganar. Pero sí podemos gestionarlo de buena forma.

El balance no es fácil. Lo sé. Es mucho más fácil decirlo que hacerlo.

Pero todo empieza por hacerse las preguntas correctas. A fin de cuentas, nadie tiene las respuestas absolutas.

En lo personal creo que mi mayor quiebre fue aprender a decir que NO.

Decirle que no a todas esas actividades que me quitaban tiempo, incluso muy poquito tiempo, pero que al sumarlas me significaban muchas horas en el año.

Después que aprendí a detenerme un segundo a pensar y a decirle que NO a las actividades ladronas de tiempo y que no me ofrecían la gratificación deseada, me empecé a preguntar a qué decirle SÍ.


El poder del compromiso

Y al preguntarme a qué decirle SÍ, encontré que una de las actividades a la que quería decirle SÍ era a los viajes.

Pero…¿estoy haciendo lo suficiente? ¿me estoy comprometiendo lo suficiente con mis deseos de viajar?

Antes de la pandemia tuve el placer de organizar y disfrutar de un viaje familiar que involucró a algunas personas que comparten esta y otras creencias limitantes.

Al regreso, una de esas personas allegadas me dijo que disfrutó el viaje de una manera que no había imaginado y que le habría encantado darse cuenta y empezar a viajar de esta forma mucho antes. 

Esta persona ya tiene una edad y ciertas limitaciones físicas que lógicamente con los años se van agudizando, como nos pasa a todos.

Nuevamente te invito a reflexionar… a preguntarte si realmente quieres hacerlo.

Si realmente quieres viajar, viaja apenas puedas. No esperes a jubilarte. Cuando llegue ese momento, si llega, serás otra persona, tu cabeza habrá cambiado inevitablemente y verás las cosas de una manera acorde a tu edad. 

Yo prefiero tener como objetivo viajar en distintas etapas de mi vida e ir comparando esas propias miradas del mundo mientras voy creciendo.

Y si ya peinas canas, si ya te jubilaste o estás muy cerca de hacerlo, no esperes más. 

Apenas el mundo nos de la señal de que la pandemia está controlada, hazlo. El mundo de tu juventud no es el mismo que el de ahora. Muchas barreras que antes te impedían viajar ya son historia.

Además verás el mundo con toda tu madurez y podrás volver a sentir que tu tiempo se multiplica, que aún queda mucho por disfrutar.

Hay un escrito que me gustaría compartir contigo, que según he sabido se le atribuye al escritor y filósofo alemán Goethe (aunque hay dudas de que haya sido realmente de su autoría). 

Sin importar de quien sea, lo que rescato en esa reflexión es justamente esta cuestión del poder de la audacia y del compromiso.

Hasta que nos comprometemos podrá haber vacilación, posibilidad de retroceder y, siempre, ineficacia.

En relación a todos los actos de iniciativa (y creación), existe una verdad elemental cuya ignorancia mata incontables planes e ideas espléndidas: en el momento en que definitivamente nos comprometemos, la providencia también se pone en movimiento.

Todo tipo de cosas ocurren para ayudarnos, que en otras circunstancias nunca hubieran ocurrido. 

Una corriente de acontecimientos surge a nuestro favor como resultado de la decisión, toda clase de coincidencias, encuentros imprevistos y asistencia material que ningún hombre podría haber soñado encontrar en su camino.

Aquello que puedas hacer o soñar, comiénzalo.

La audacia contiene en sí el poder, el genio y la magia.


¿En qué lugar te encuentras?

Cortando grueso hay dos tipos de canales de viajes. Algunos apuntan a mostrar sus viajes a modo de entretenimiento para que otras personas sientan que viajan sin viajar. 

Puedo decir que desde el inicio con “Qué Viajecito” he decidido tomar un camino diferente. 

De la misma manera podríamos decir que hay personas que se encuentran en espacios o momentos diferentes: la persona curiosa que se contenta con ver los viajes de otros y las personas comprometidas con viajar ellas mismas (claro que también puede existir un mezcla de ambas).

Al día de hoy tengo claro qué tipo de contenido quiero entregar, sé que quiero impulsarte y ayudarte a viajar más, mejor y más barato.

¿Tú sabes cuál de estos dos caminos quieres tomar en relación a los viajes?


5 pasos para hacer posible el viaje de tus sueños

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Hay algo muy disfrutable en la víspera de algo bello

Aunque quizás no lo creas, luego de que realmente te comprometas y le otorgues a los viajes el sitio que quieres que tengan, podrás avanzar mucho sin siquiera desplazarte físicamente un milímetro. 

La planificación de un viaje, si es bien realizada, otorga comodidad, seguridad e independencia. Además de ahorrarnos estrés, dinero y tiempo.

Si quieres empezar ya, te sugiero descargarte mi eBook gratuito “Rumbo al viaje de tus sueños”. Bien al inicio del eBook vas a encontrar un paso a paso y verás que, aún sin fecha de viaje ni detalles, puedes empezar a pensar en tu próximo viaje hoy mismo.

Obviamente esta no es una práctica cómoda y que debas tomar como habitual, pero sí puedes usarla en algún caso especial.


Sugerencias prácticas

Evita el consumo de tiempo hormiga

En relación a las vacaciones laborales, lo que hago es no usar los días de vacaciones sueltos durante el año.

Trato de conservarlos y usarlos todos juntos y evitar consumos pequeños que en apariencia no repercuten a nivel general pero en realidad tienen un alto impacto en el año.

Sácale partido a los festivos

En ese sentido intento unir mis vacaciones laborales a los meses con más días festivos. De esa manera logro potenciarlos. 

Viajar cerca, también es viajar

Viajar es viajar. No necesariamente hay que irse muy lejos. 

Trabaja mientras viajas

¿Tienes un trabajo que te lo permite, no te frenes?

Si en tu trabajo aún nadie lo hace, quizás sea bueno que plantees la idea. Si eres tu propio jefe, quizás solo sea necesario organizarte.

Viaja hasta sin viajar

Rodéate de personas que también quieran viajar.

Invítalos a que vean este vídeo, intercambia deseos de viaje o experiencias y nuevamente, no esperes a que todo encaje al 100% para empezar a pensar en viajar.


Recuerda todo esto que hablamos la próxima vez que pienses o escuches que alguien no viaja por falta de tiempo. 

Generalmente esa aparente falta de tiempo esconde otras cosas.

Cuéntame en los comentarios si este artículo te ayudó o por lo menos te hizo reflexionar. 

Seguro, a través de tu experiencia, estarás ayudando a muchas más personas a viajar más, mejor y más barato.


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