Praga es una de las capitales europeas más visitadas por ser considerada como una de las ciudades más hermosas del mundo.

Para disfrutar la magia que esta ciudad tiene para ofrecerte es importante que elijas la temporada que más se adapte a tus gustos ya que tu experiencia de viaje puede cambiar notoriamente en función de ese factor.

En este artículo te hablo acerca de las características de cada estación del año para ayudarte a elegir el mejor momento para tu visita.

El clima en Praga es del tipo continental, es decir, se caracteriza por tener inviernos muy fríos y veranos muy calurosos.

Si bien las estaciones están bastante marcadas, es difícil elegir una de ellas como la óptima para visitar esta ciudad. Considero más acertado decir que hay ciertos meses, dentro de ciertas estaciones, que son las mejores opciones para tu visita.

Invierno

El invierno en Praga empieza a fines de diciembre y termina a fines de marzo. Durante los meses de invierno las temperaturas medias se sitúan en torno a los 0 grados de mínima, las heladas son frecuentes y la nieve puede alcanzar el medio metro de altura.

Viajar a Praga durante el invierno es una buena opción solamente si no tienes problemas con el frío y te gusta disfrutar de un paisaje con nieve. Si el frío no te simpatiza pero aún así piensas viajar entre los meses que dura el invierno, te recomiendo que evites los momentos en los que hace más frío, que van desde finales de diciembre hasta mediados de enero.

En febrero las temperaturas empiezan a subir por lo que puede ser el mejor momento para vivir un invierno praguense. De todas formas hay que llevar ropa adecuada porque las temperaturas siguen siendo bajas.

Primavera

La primavera comienza a fines de marzo y termina a fines de junio. Es una de las mejores estaciones para visitar Praga. Las temperaturas son más templadas, hay menos turistas y el precio de los servicios se mantiene en niveles razonables.

La única contra de viajar a Praga en esta época es que las lluvias suelen ser más frecuentes. Las temperaturas primaverales van desde los 10 grados al inicio, pudiendo llegar a los 25 grados a medida que se acerca el verano.

Por eso es importante que tengas en cuenta que si viajas a Praga en marzo es posible que aún pases algo de frío ya que el invierno recién se está retirando. Si en cambio planificas tu viaje para abril o mayo, posiblemente puedas disfrutar de días más largos y de temperaturas más altas.

Resumiendo; si hay que elegir el mejor mes de esta temporada para viajar a Praga, ese sería mayo. El clima es totalmente templado y los días duran mucho más.

Verano

La temporada de verano inicia a fines de junio y termina a fines de septiembre.

Me atrevo a decir que viajar a Praga en verano no es la mejor decisión que puedas tomar. Al ser período de temporada alta las ciudad se llena de turistas, los precios son más altos y las temperaturas pueden alcanzar los 30 grados y como la sensación de humedad es bastante alta, el calor se hace sentir más.

Si ya decidiste viajar en esa época debes saber que el mejor mes para hacerlo es junio, cuando todos estos factores que te conté antes no son tan notorios.

Otoño

La temporada de otoño va desde fines de septiembre hasta fines de diciembre.

El inicio del otoño es otro de los mejores períodos para visitar Praga. Durante el mes de septiembre la temperatura es agradable y no llueve mucho. Otra característica importante es que la gran masa de turistas ya se ha dispersado y en consecuencia los precios empiezan a bajar.

Ya en octubre las cosas cambian un poco porque se vuelve más frío y lluvioso y las horas de sol van disminuyendo.

Noviembre ya deja de ser un buen período porque comienzan las primeras nevadas, las lluvias son más frecuentes y los días bastante grises.

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